7/10/2011

¿TE PUEDO HACER UN RETRATO? (III)

?

Acababa de salir de la iglesia, el rosario aún estaba caliente de tanto sobarlo, iba cuesta abajo. Su mujer a otro ritmo...puede que su calvario fuera más pesado. 

Esta vez no salío una pregunta de mi boca, pero por todos lados las había. 

Mi cara pedía permiso al paisano para retratarle, el paisano me preguntaba con la mirada que a cuento de qué le iba a hacer una foto y la mujer del paisano, acelerando el paso por la situación, se debía preguntar qué pasaba ahí abajo.

Clic, clic,..., el buen hombre titubeaba, no sabía si quitarse de delante del objetivo, o posar, o mirar hacia otro lado,..., clic.
Así que el signo de interogación pareció ser una aparición divina...

Unos minutos antes, en la casa de dios, este elegante paisano también se debió hacer unas cuantas preguntas... pero ahí las preguntas no se suelen responder como se debiera... con la iglesia hemos topado.